Se inauguró oficialmente el Museo y Salón de la Fama del Deporte Panameño, una obra que marca un hito en la preservación de la memoria deportiva nacional. La instalación, que actualmente se encuentra en fase de pruebas, abrirá sus puertas al público general el 1 de septiembre próximo.
Una ceremonia llena de leyendas
La ceremonia inaugural contó con la presencia de figuras emblemáticas del deporte panameño. El jinete Laffit Pincay Jr. y el medallista olímpico Irving Saladino, campeón en salto largo en Beijing 2008, participaron en el corte de cinta que dio vida oficial a este espacio cultural.
“Con este museo se hace justicia al esfuerzo del deportista panameño, que es sinónimo de sacrificio”, expresó Saladino durante el evento. El atleta destacó la importancia de que las nuevas generaciones conozcan la historia de quienes “en el pasado entregaron todo por el país”.
Un recorrido por la grandeza deportiva
Miguel Ordoñez, director de Pandeportes, detalló que los visitantes podrán sumergirse en una experiencia integral que incluye trofeos, medallas, diplomas, uniformes históricos, fotografías y material audiovisual. La propuesta va más allá de una exhibición tradicional: incorpora simuladores de última generación que permiten experimentar diferentes disciplinas deportivas.
El concepto del museo sigue el recorrido vital de un atleta, desde el descubrimiento del talento, pasando por la formación y el apoyo familiar, hasta alcanzar los resultados más destacados en competencias internacionales.
Las glorias inmortalizadas
El Salón de la Fama rinde homenaje a diez leyendas del deporte nacional: Julio Dely Valdés, Rodney Carew, Said Gómez, Laffit Pincay, Lloyd LaBeach, Mariano Rivera, Eileen Coparropa, Roberto Durán, Rolando Frazer e Irving Saladino. Durante la inauguración se realizaron reconocimientos especiales a Pincay, Frazer, Dely Valdés, Gary Stempel, Saladino y Gómez.
Una inversión con visión de futuro
Ubicado estratégicamente en la Calzada de Amador, el museo abarca 3,070 metros cuadrados y representó una inversión superior a los 16 millones de dólares. La obra busca integrarse a la red cultural y turística de la capital, ofreciendo un atractivo adicional tanto para visitantes nacionales como extranjeros.
El proyecto, iniciado en 2020, enfrentó interrupciones debido a críticas sobre el estado de otras instalaciones deportivas del país. Sin embargo, la actual administración decidió completar la construcción reconociendo su valor cultural, educativo y turístico para Panamá.
Durante el recorrido por las instalaciones, se destacó “el valioso significado de cada paso de los atletas y deportistas que marcan huellas y representan un ejemplo para las actuales y futuras generaciones”.